Una piedra negra es el título de la película que estoy haciendo hace un montón de años. Pero en este blog no pongo cosas de esa película, sino que pongo piedras negras.

jueves, 22 de abril de 2010

SCAT



Este instrumento fue encontrado, evidentemente, en el interior de una nave espacial extraterrestre que se accidentó y cayó en un desierto de hielo ubicado en una región recondita de Rusia, en la época en la que aun era comunista. Se hace notable el diseño protocultural influenciado por la tendencia Robotech.
El artefacto fue robado por uno de los oficiales rusos que realizo la primer incursión en el plato volador, que ellos denominaban мышь (raton) por su parecido con uno de esos animales en el instante posterior a haber sido atacado por un gato. El oficial, del que se desconoce el nombre, era fanático de Depeche Mode, como mucha gente lo era en aquel momento, y consideró que podría ser un buen regalo para su hijito Sergei. Con esto pretendía alejarlo de su pasión por la música clásica e iniciarlo en la electrónica oscura.
A Sergei le pareció repugnante. La relación padre-hijo entre ambos nunca mejoró, y el oficial perdió interés en el artefacto alienigeno. Tiempo después, al trascender el robo del artefacto, se le inició corte marcial y terminó en banca rota. Entre las muchas cosas que tuvo que vender para mantener a su familia contaba esta extraña batería electrónica, que fue adquirida por un turista alemán.
Así, el fantástico aparato fue pasando de mano en mano, viajando por el mundo y estacionandose por etapas en Francia, Belgica, Sudafrica, Polonia, Puerto Rico, Portugal y el sur de Brasil.
En algún momento del viaje, alguien la abrió y toqueteó sus circuitos, grabó un video y lo subió a Youtube. Sospecho que en ese momento el circuito de transmisión se vio arruinado y sus creadores ya no reciben información desde ese espía en la tierra.
Sin embargo, estoy seguro de que esa máquina es feliz.

1 comentario:

Bonpland Karenin dijo...

la alegría de la máquina, como dirían mis amigos de "Interzona"